Me encanta cómo esquivas contestarme las preguntas que te hago porque no sabes como contestar, tocándote la nuca mirando al suelo, y esa manera que tienes de fruncir el ceño, arquear las cejas y llamarme pequeña. Me gustaba cuándo 'dormimos' y cuando te aprietas contra mi por la espalda, con nuestros dedos entrelazados sobre mi vientre. Y es que me despierto con ganas de sonreír ¿Puede haber algo más fantástico?

0 Opinions:

Publicar un comentario