Te regalo mi cintura y mis labios para cuando quieras besar, te regalo mi locura. Mis zapatos desteñidos, el diario en el que escribo, te doy hasta mis suspiros, pero no me dejes ir más, porque eres tú, mi sol, la fe con que vivo, la potencia de mi voz, los pies con que camino, eres tú, amor, mis ganas de reír, el 'adiós' que no sabré decir, porque nunca podré vivir sin ti. Si algún día decidieras alejarte de aquí, cerraría cada puerta para que nunca pudieras salir. Te regalo mis silencios, te regalo mi nariz, yo te doy hasta mis huesos pero quédate aquí.

0 Opinions:

Publicar un comentario