Narcotizo mi cuerpo, la
jeringuilla se hunde en el pliegue de mi codo introduciendo la droga en mi
cuerpo. Sonrío, no me importa. Pronto volveré a caminar por mi nube, hasta que
ésta se evapore y haga caída libre hacia la realidad.
No importa, da igual, me vuelvo a repetir.
Siempre se me ha dado bien mentirme a mí misma, y en estos momentos mi baja autoestima se lo cree.
Siento marearme, siento muchas cosas. Algo amenaza contra mi pecho. Pero sólo es mi propia respiración, agitada, golpeando contra mis costillas.
Borraré la cruda realidad durante un tiempo. Inyecto más morfina en mi cuerpo.
Maldito dolor. Más morfina.
El sueño. Mi sueño, mi propio mundo imaginario.
Y sé que mientras siga drogando a mi cuerpo, entumeciéndolo, podré soportarlo. No me dolerá, viviré un tiempo entre los sueños que el narcótico me provoca. Es tan bonito vivir así. Aunque sea una mera ilusión. Sólo eso.
Sigue dándome igual.
Mis dedos tientan por la mesa. Quiero más analgésico, lo necesito.
El sopor se cierne sobre mí, y ésta vez, pienso hundirme con él hasta el fondo.
No estoy bien, te lo prometo.
No importa, da igual, me vuelvo a repetir.
Siempre se me ha dado bien mentirme a mí misma, y en estos momentos mi baja autoestima se lo cree.
Siento marearme, siento muchas cosas. Algo amenaza contra mi pecho. Pero sólo es mi propia respiración, agitada, golpeando contra mis costillas.
Borraré la cruda realidad durante un tiempo. Inyecto más morfina en mi cuerpo.
Maldito dolor. Más morfina.
El sueño. Mi sueño, mi propio mundo imaginario.
Y sé que mientras siga drogando a mi cuerpo, entumeciéndolo, podré soportarlo. No me dolerá, viviré un tiempo entre los sueños que el narcótico me provoca. Es tan bonito vivir así. Aunque sea una mera ilusión. Sólo eso.
Sigue dándome igual.
Mis dedos tientan por la mesa. Quiero más analgésico, lo necesito.
El sopor se cierne sobre mí, y ésta vez, pienso hundirme con él hasta el fondo.
No estoy bien, te lo prometo.

0 Opinions:
Publicar un comentario