Subida a la repisa de la ventana observo las estrellas en silencio, ideas absurdas me vienen a la cabeza, pero una en particular. 


Imagino que mi vida es un cuento, y mientras observo la primera estrella a la derecha que lleva al amanecer, pido un deseo, el deseo más profundo que hace daño en ese órgano que llaman corazón, en mi imaginación aparece una hada azúl, igualita que la de Pinocho, y me dice "Si es un deseo de verdad, si es lo que más deseas en este mundo, te lo concederé" Me levanto de la repisa y con lágrimas pronuncio  "Deseo que la bruja de Blancanieves me arranque el corazón". En mi imaginación no hay príncipes, pues se que nadie vendrá a recatar a esta princesa cuando la Bruja venga a por mi. La hada azúl mueve su barita mágica y da sobre mi hombro. 





0 Opinions:

Publicar un comentario